
A vos Mordisquito tu “otro yo” te surge ante cada situación histórica, en cada hecho cotidiano. Si, a vos te hablo. A mí no ve la vas a contar, Mordisquito. Si a vos que te seduce Patti porque impone orden y mano dura. ¿Que reivindica la tortura, bajo el eufemismo de apremios ilegales? Si ya se que para vos Mordisquito, eso es un detalle menor, mientras te garanticen que ningún ladrón de gallinas, va a alterar tu seguridad. Y sin embargo no te importaba que una pandilla de grandes ladrones rematara el país a cuya cabeza estaba al que votaste en su reelección. Vos que miras todo lo que no pertenece a tu círculo con desconfianza y prejuicios, sos el mismo que hiciste de la paridad monetaria un sacramento. El que la consideraba inserta en la más pura racionalidad económica, el que creía que vender todo era el camino de ingreso al primer mundo, porque lo privado es siempre superior y el Estado es innecesario. El que supone que conoce el mundo, porque lo recorre en su condición de turista. El que tuvo la ilusión que el planeta era suyo, porque el dólar era subsidiado con la desocupación y el hambre de sus compatriotas, esos de los cuales hay que protegerse. Para eso en los noventa proliferaron los barrios cerrados y los clubes de campo. Vos te consideras culto, Mordisquito, pero crees que Ricardo López Murphy es serio porque propone el ajuste permanente y Mauricio Macri es nuevo en política porque hasta hace poco la hizo a través de intermediarios. A mi no me la vas a contar Mordisquito. Yo te vi cuando denostabas a las Madres de Plaza de Mayo por locas, cuando justificaste las desapariciones “por algo será”, cuando enloqueciste de satisfacción con Martínez de Hoz y Cavallo. Cuando tenías orgasmos con las privatizaciones, que se hacían principalmente a favor de empresas estatales extranjeras. Como sos un experto de negar lo evidente, no te dabas cuenta que en una economía abierta y sin Estado, muchos Mordisquitos terminarían siendo también patos en la boda de otros. Que te parecía la quintaesencia del pícaro las módicas e inofensivas transgresiones del riojano. Si, el mismo que te horrorizaba en 1989 por populista. Ese es otro karma para vos Mordisquito. Populista. El que distribuye hacia abajo. Que horror Mordisquito. Perón te irrita por transmisión familiar. El que levantaba a la negrada, como decís vos. Y después afirmás con énfasis que no sos discriminador Mordisquito. Pero cabecitas negras, obreros, judíos, gays, gitanos, negros, travestis, lo querés ver lejos. Si, son tan ignorantes que siguen a los demagogos populistas. Como a ese Chávez que hoy lo demonizas, como todo lo que sea populismo. A todos los líderes populares que deciden enfrentarse a los poderes concentrados de la economía, al imperialismo, y en algún momento claudican, los estigmatiza de cagones. Pero a vos se te frunce el trasero cuando se propone quita de la deuda, enfrentar a las privatizadas o dar pasos hacia la recuperación de lo nuestro, proponiendo nacionalizaciones. Te sumas al coro de los que exprimen al país y forman un coro lacrimógeno que gritan por la seguridad jurídica o que ser soberanos es caernos del mundo. Bajar salarios, liquidar la legislación laboral, no es inseguridad jurídica. Que esperanza. Eso es lo que permite las inversiones Te intoxicas de Ámbito Financiero o La Nación y crees que pensás cuando sólo trasmitís lo que leíste en la prensa del opresor. La teoría del derrame te seduce, porque sabes que la copa en tu mano nunca desborda, para que de ahí beban los que te sirven.
Si sos empresario, Mordisquito, y a mi no me vas a contar, sabes que siempre fuiste un kiosquero, no importa el tamaño, sin conciencia burguesa. Eso si Mordisquito, muy capitalista para atribuirle a los aumentos de salarios el origen de todos los males, desde la inflación a la baja de la rentabilidad o las pérdidas. Miras con respeto a los bancos que te han siempre esquilmado y consideras a la evasión de impuestos una necesidad para garantizar la subsistencia de tu empresa. Si alguien te dice que eso es un robo y el que roba es un ladrón, te amparas que sos un dador de trabajo. Pedís subsidios y denostas a los “beneficiarios” de los planes jefes y jefas a quienes hambrean con subsidios de $150,00.
Aprecias a los que hicieron fortuna partiendo desde abajo. Esos son self made man. Como Ford, Pérez Companc, Magneto, Daniel Hadad o Bill Gates. Pero si eso mismo lo hace Evo Morales, que es uno de los tres sobrevivientes de siete hermanos, eso es peligroso. Los otros cuatro hermanos murieron antes de cumplir dos años. Patético ejemplo de la aplicación de las políticas que suscribís como racionales, Mordisquito.
Evo Morales no es blanco caucásico como los self made man. Por lo tanto afirmarás, como los secesionistas de Santa Cruz de la Sierra o Tarija, que no está capacitado para gobernar. Si lo estaban, muchos de los que apoyaste o votaste, como Onganía, Videla, Massera, Menem o De la Rúa. Ni hablar de “capacitados” como el elenco estable de economistas del establishment. En Bolivia te parecía racional que fuera presidente un individuo educado en EE.UU que ni siquiera hablaba bien el castellano. Ahí nunca dijiste que no estaba capacitado para gobernar. Claro, a vos no te parece irracional que un presunto boliviano administre para los intereses norteamericanos. En ese caso, Mordisquito, al trapecista lo consideras brillante. Pero si como Chávez, Evo Morales y en algunos casos Kirchner o Tabaré Vazquez, defienden lo que es de todos, ahí el trapecista no toca bien el arpa. Sos un fullero Mordisquito. Vos queres que la realidad entre a través de tus prejuicios e ignorancias. Ves a los chicos revolviendo los tachos de basura, a los desocupados, a los cartoneros, a los indigentes, el hambre en un país productor de alimentos, o la falta de gas domiciliario en el segundo país con reserva de gas como Bolivia, todo eso originado en haber aplicado las políticas que compraste como turista del conocimiento, y seguís repitiendo aún ahora, con los resultados a la vista, las mismas zonceras. Entonces desahogas tu bronca con los piqueteros que no respetan tu sacrosanto derecho a circular. Y como Blumberg, a quién admiras acríticamente, repetís como una letanía que los derechos humanos son para los delincuentes y no para la gente honesta. Si como vos, que solo cometes delitos que socialmente no son considerados como tales. Últimamente, tratando de posar aggiornado a los nuevos tiempos que corren, te decís enamorado del modelo chileno. De ahí importamos las AFJP, cuyo recorrido produjo los mismos efectos devastadores en ambos lados de la cordillera. Claro, lo que no decís, es que si fueras chileno hubieras votado por Lavín o Piñeira, hijos de Pinochet. Hay un hilo conductor de pensamiento que vincula al gorila argentino, el momio chileno, el escuálido venezolano y demás versiones latinoamericanas.
Yo te he visto y oído Mordisquito. A mi no me la vas a contar.
































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