Justo ayer el líder de la organización terrorista Hezbollah, Hassan Nasrallah, decía que su grupo estaba listo para cualquier aventura sionista.
Hoy a la madrugada Hezbollah disparó desde Líbano dos cohetes Katyushas contra el norte de Israel. Entonces Israel presentó una queja oficial ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, encargados de cumplir mediante UNIFIL las resoluciones 1701 que ellos mismos impusieron. Hoy también, una bomba en un camino de Rmaileh, sur de Líbano, explotó al paso de un vehículo de UNIFIL, hiriendo por lo menos a dos soldados y varios civiles.
El Ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak dijo que el ataque no cambiará el status quo del Estado ante los terroristas de Hezbollah. Presentar quejas y dejar que UNIFIL se encargue es lo más acertado que puede hacer Israel. Luego cuando la situación se desmadre nadie podrá decir que Israel es el agresor, cuando UNIFIL no hace nada para desarmar a la milicia terrorista de Líbano, y Hezbollah sigue atacando poblaciones civiles deliberadamente con cohetes de 107 milímetros, a la vez que mantiene secuestrados a dos soldados israelíes sin siquiera dar pruebas de vida. En lo que constituye una violación a casi todas las leyes de guerra y derechos humanos.
Encima mañana, llega Dubya a Israel.









Martes, Enero 8, 2008 a las 9:30 pm
Cohetes de 122 milimetros fueron los lanzados desde el Líbano.
Que independientemente que se trata de Hezbollah, Amal, o algun grupo suní del Sur del Líbano, demuestra la anarquía que sigue reinando en esa zona.