Una historia de nunca acabar. Esta vez los cohetes qassam mataron a un israelí, 47 años, padre de 4 [1, 2].
El miércoles a la tarde la organización terrorista Hamas disparó unos 50 cohetes qassam y 4 misiles katyushas contra Israel.
En respuesta, el Ejército de Israel atacó varios refugios terroristas de Hamas y el Ministerio del Interior de Gaza, cerca de la oficina del líder de Ismael Haniyeh (líder de Hamas en Gaza).
El jueves siguieron las hostilidades, y Hamas dio un paso ofensivo significativo. Además de 30 qassams, atacó con 10 misiles GRAD la ciudad de Ashkelon, a 14kms de Gaza. Según oficiales de seguridad israelíes, estos misiles son hechos en Irán y podrían haber sido contrabandeados a Gaza cuando Hamas derrumbó la valla fronteriza con Egipto. El Ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, ordenó el alerta roja en Ashkelon y se activará el sistema de sirenas similar al de Sderot.
Por el lado de los palestinos, Israel atacó varios puntos de la Franja con resultados mixtos. Cinco civiles (uno de ellos un bebé) murieron por los ataques en los “campos de refugiados”. También fue asesinado un senior militante de Hamas encargado de los explosivos. En total murieron aproximadamente 30 palestinos por los ataques.





