intitulado 28.03.08
Todo el tiempo resumido
en las dudas que nos impone
la carrera a contramano
de los hechos, los días
y las páginas,
amarillentas en la memoria
como esculpidas en la piedra.
Frío el beso de la niebla
desvitiéndose sobre las cenizas
del ayer.
Su cadera transparente
oscurece fechas tempranas
ajenas a su cara vaporosa,
fantasma entre laberintos
buscando perderse.
El cristal de las lágrimas
me impide leerte
y la selva diminuta a mis pies
reclaman tus labios,
tiñiendo mi sangre.
Tu silencio,
tu sombra navegando entre la niebla,
tu cabello disfrazado en la distancia,
son los silencios que aturden
la incomodidad de la tumba.




