martes 20 de mayo de 2008

Algunas secuelas de esta inflación

A pesar de que el gobierno y su secretario de comercio interior lo nieguen, la inflación está provocando el arancelamiento de servicios que, históricamente, fueron gratuitos o se cobraban de otra forma, a saber.

Desde su inauguración en 1992, estacionar en el centro comercial Paseo Alcorta siempre fue gratis. Ya no.

Los movimientos bancarios por clearing de cheques, es decir, depositar un cheque en una cuenta propia, nunca tuvo costo. La semana última, el banco Santander Río me informó que a partir del 1° de julio próximo deberé abonar 1,25 pesos más IVA por cada cheque que deposite. En tanto, la entidad bancaria cobrará 2 pesos más IVA por cada movimiento en una sucursal distinta de aquella en donde está radicada la cuenta y 2,25 pesos más IVA por cada cheque que se cobre en ventanilla, además, claro, del servicio mensual. Ni en la década del 90 ni durante la catástrofe de 2001 / 2002 estos servicios tuvieron un costo extra.

Al igual que en Nueva York, en donde los estacionamientos se anuncian y se cobran por fracción de hora, por citar un ejemplo, ahora en Buenos Aires grandes carteles publicitan el costo de la media hora de aparcamiento y hasta llegan a confundir dado que en varias plazas los 30 minutos cuestan lo que históricamente valía una hora.

El valor del cubierto en sencillos restaurantes porteños supera holgadamente los seis pesos cuando en cientos de ellos nunca se cobró por este servicio que, algunas veces, ni siquiera incluye una panera.

Por último, algunas cadenas de electrodomésticos ofrecen financiamiento en cómodas cuotas semanales.

En fin, algunas cosas de las que la presidente no debe estar al tanto y que afectan sobremanera al bolsillo.