Santiago está hecho de barrios
caseríos con recóndita entraña
y negra luz
chanfaina herida
por una claridad de sol ardiente.
Santiago es su filosa humanidad
de vértebra sinuosa en la vereda
que redunda en la olla
y en la ura
como llama magnífica de vela.
En la humedad palpan mis ojos
vainas de tusca
tipas que anuncian cuando llega el viento
y cuando el bracho al fin pierde su estampa
el lujo de una copa de algarrobo.
Lejanas penumbras de mi vida temprana
llegan a mí ahora que estoy pronto:
me veo romántico y vicioso
ligeramente huérfano
como todo sujeto que ha nacido.
En esta noche soy
extrañado sujeto de los sueños
el emisario de la voz ajena
un episodio andado
y mis rodillas.
Yendo por el Camino de la Costa,
cuando se hace de noche
veo hundirse la luz en las salinas
atardecer entre los jumes,
cementerios.
Esto anoté en el cuaderno la noche que pasé con unos amigos, en agosto va a hacer diez años. Fue en la casa de Diego Colombres Garmendia, una especie de cabaña que había alquilado cerca de mi casa. Estaban Kuni y Héctor. Fue el 15 de agosto 1998, día de la Asunción de la Virgen.
19 mayo, 2008
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1 comentarios:
Hermosa tu pagina Alberto! Fue un placer compartir con vos los homenajes a Pocha y la presentacion de su libro LA "GOTA DE AGUA".
Hasta pronto!
Carola
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