“Florence Cassez es secuestradora, no víctima”

Ahora clama justicia, pero aún oigo sus gritos en mi cautiverio,

expresa Cristina Ríos Valladares

A la opinión pública:

Mi nombre es Cristina Ríos Valladares y fui víctima de un sucuestro, junto con mi esposo Raúl (liberado a las horas siguientes para conseguir el rescate) y mi hijo de entonces 11 años de edad. Desde ese día nuestra vida cambió totalmente. Hoy padecemos un exilio forzado por el miedo y la inseguridad. Mi familia está rota. Es indescriptible lo que mi hijo y yo vivimos del 19 de octubre del 2005 al 9 de diciembre del mismo año. Fueron 52 días de cautiverio en el que fui víctima de abuso sexual y, los tres, de tortura sicológica. El 9 de diciembre fuimos liberados en un operativo de la Agencia Federal de Investigación (AFI). Acusados de nuestro secuestro fueron detenidos Israel Vallarta y Florence Cassez, esta última de origen francés, quien ahora se presenta como víctima de mi caso y no como cómplice del mismo.

Desde nuestra liberación mi familia y yo vivimos en el extranjero. No podemos regresar por miedo, pues el resto de la banda de secuestradores no ha sido detenida. Hasta nuestro refugio, pues no se puede llamar hogar a un lugar en el que hemos sido forzados (por la inseguridad) a vivir, nos llega la noticia de la sentencia de 96 años a la que ha sido merecedora Florence Cassez, la misma mujer cuya voz escuché innumerables ocasiones durante mi cautiverio… la misma voz de origen francés que me taladra hasta hoy los oídos, la misma voz que mi hijo reconoce como la de la mujer que le sacó sangre para enviarla a mi esposo, junto a una oreja que le harían creer que pertenecía al niño.

Ahora escucho que Florence clama justicia y grita su inocencia. Y yo en sus gritos escucho la voz de la mujer que, celosa e iracunda, gritó a Israel Vallarta, su novio y líder de la banda, que si volvía a meterse conmigo (entró sorpresivamente al cuarto y vio cuando me vejaba) se desquitaría en mi persona. Florence narra el “calvario” de la cárcel, pero desde el penal ve a su familia, hace llamadas telefónicas, concede entrevistas de prensa y no teme cada segundo por su vida. No detallaré lo que es el verdadero infierno, es decir, el secuestro.

Ni mi familia ni yo tenemos ánimo ni fuerzas para hacer una campaña mediática, diplomática y política (como la que ella y su familia están realizando) para lograr que el gobierno francés y la prensa nacional e internacional escuchen la otra versión, es decir, la palabra de las víctimas de la banda a la que pertenece la señora Cassez. Pero no deja de estremecernos la idea de que Florence, una secuestradora y no sólo novia de un secuestrador (con el que vivía en el mismo rancho y durante el mismo tiempo en el que permanecimos mi hijo y yo en cautiverio), ahora aparezca como víctima y luche para que se modifique su sentencia. Si lo logra o no, ya no nos corresponde a nosotros, aunque no deja de lastimarnos.

Esta carta es sólo un desahogo. El caso está en las manos de la justicia mexicana. No volveremos a hacer nada público ni daremos entrevistas de prensa ni de cualquier otra índole (nuestra indignación nos ha llevado a conceder algunas), pues nuestra energía está y estará puesta en cuidar la integridad de la familia y en recuperarnos del daño que nos hicieron. El nuevo vigor que cobró la interpelación de la sentenciada y el ruido mediático a su alrededor vuelve a ponernos en riesgo.

Gracias por su atención.

Cristina Ríos Valladares



ESTA ES LA NOTA DE LA CONDENA A ESTA SECUESTRADORA

Francesa es condenada en México acusada de secuestro


Florence Cassez declaró que nunca supo de las actividades de su ex novio, el mexicano Israel Vallarta, acusado de ser el jefe de una banda de secuestradores.

AFP
Publicado: 26/04/2008 12:50

México, DF. Una ciudadana francesa detenida en diciembre de 2005 en México fue declarada culpable por la justicia de pertenecer a una banda de secuestradores y enfrenta una larga pena de prisión, informó este sábado su abogado, Jesús Horacio García.

Florence Cassez, de 33 años de edad y originaria de Béthune (norte de Francia), estaba acusada de los cargos de secuestro, crimen organizado y posesión ilegal de armas.

La ciudadana francesa ha apelado la sentencia, según su abogado, que indicó que no conocerá los detalles de la condena hasta el martes y que encontró a su defendida "tranquila" durante una visita que le hizo en prisión este sábado.

El proceso contra Cassez, que en todo momento ha proclamado su inocencia, comenzó en junio de 2006.

Ella ha asegurado que no tiene nada que ver con los crímenes de los que se le acusa y que nunca estuvo al corriente de las actividades de su ex novio, el mexicano Israel Vallarta, acusado de ser el jefe de una banda dedicada al secuestro.

Su detención provocó una polémica en México, ya que el 9 de diciembre la Procuraduría federal recreó para un noticiero de televisión un simulacro de operativo en la casa donde fueron rescatados varios secuestrados, en el que se mostraba a Cassez siendo detenida, aunque después las autoridades reconocieron que en realidad había sido arrestada un día antes y en otro lugar.

No obstante, dos de las víctimas de la banda liderada por Vallarta identificaron a la joven francesa como miembro del grupo de secuestradores que les tenía privados de la libertad.
La familia de esta secuestradora y el Gobierno de Francia han iniciado una campaña para tratar de declarar inocente a esta delincuente a pesar de haber sido hallada en flagrancia, e identificada plenamente por sus víctimas que viven escondidas fuera de México.