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Aquí, en este cuarto, la noche es una sucesión de tímidas tonalidades.
Aquí, en este cuarto, la noche es una sucesión de tímidas tonalidades.
Allí, en la habitación contigua, el aire suena como si se estuviera escuchando algo por lo que no interesa siquiera aparentar respeto. Descarados y confundidos, los pensamientos no pueden sostener la realidad de los acontecimientos. La mujer comienza a rebelarse ante este tipo de proximidad.
Aquí la búsqueda de respuestas cubre los espacios. Aunque no es todo tan fácil, la mujer acepta (a regañadientes) el gesto que la alcanza y le pide que camine apoyada de su brazo. Es el típico coraje de inicio, ella deberá hacer espacio para nuevos retratos, así parece. Pero va de allí a aquí, sin descanso.
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Allí la inconsistencia elabora su propio final tragándose el cúmulo de ambigüedades de una sola vez. El aire suena con un dejo a nada. Es la habitación contigua, donde dos personas se sacan fotos y un solo extremo es el que brilla. Un contraste impresionante.
Y otra vez aquí. Con el cielo y estrellas en el espíritu, la mujer sorprendida puede sonreír sin dificultad -a pesar de lo que sea- a quién le dice con tanta ternura "soy tu ángel". Y se queda aquí.
MabelBe











1 comentarios:
Uff, intenso tratamiento del espasio atemporal, retratos y fotos van y vienen en el mítico espacio como cuadrilongos recuerdos, ambos, angel y demonio conviven en esas memorias en que las imagenes se superponen sin trucos.Alli, o aqui, esa es la cuestion, no se puede vivir en el pasado,es como invadir la promiscuidad de una habitacion contigua. A veces no podemos evitar escuchar lo que se habla alli, otras elejimos ser sordos.Aqui.
Pero el foco y los flashes, a veces estan afuera, alli, no aqui, en el no presente, y eso nos vuelve grises, solo angeles grices.
Mabel: realmente gracias por escribir en forma tan universal, y disculpa si lejos de interpretar la idea, encontre en tu escrito una arista impensada, pero que identifica.
besos
Horacio
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