En una encuesta realizada entre alumnos del segundo año de Periodismo General de TEA solo un porcentaje minoritario tiene blogs o se interesa en ellos, sin embargo los alumnos participan de proyectos de publicación de sus textos en un portal institucional. Los blogs son una posibilidad que no aprovechan. Esta es parte de la ponencia que presenté en nombre de TEA Rosario en el Foro de Periodismo Digital organizado por la UNR y la Fundación La Capital el pasado 26 y 27 de Junio.
Fabián Scabuzzo
Estoy leyendo últimamente, y con sorpresa, mucha información diversa sobre los blogs y su valor dentro de la cultura de estos tiempos. Son, sin duda, un fenómeno, que, como tal, ya tiene detractores de lujo: el filósofo
José Pablo Feimann aseguró que
"cualquier boludo tiene un blog".
Por otro lado leo una escueta noticia publicada que dice que un congreso celebrado en España, inaugurado por el príncipe Felipe, los panelistas propusieron volver al periodismo tradicional asustados por la influencia de los blogs. Según los conferencistas éstos serían una fuente de subjetivismo y sentimentalismo
"que coloniza los espacios de la información pública relevante y que degrada a los medios", en las conclusiones proponen el regreso al periodismo tradicional, es decir a chequear lo que se publica.
De todos modos hay algo que los blogs siguen manteniendo y los hace buenos para, al menos, los estudiantes de periodismo.
Ese algo es la gratuidad y la sencillez de manejo: nunca antes tuvimos la posiblidad de disponer de forma tan fácil de un medio de comunicación, con el mismo trámite con la que abrimos una cuenta de mail.
El desafío es qué ponemos dentro. Leí por ahí que los blogs pecan de
"ombliguismo", es decir, de ser autoreferenciales, de contar cosas privadas, de hablar demasiado en primera persona.
Para un estudiante de periodismo será otra cosa. Es una oportunidad casi única de ejercer el periodismo mientras se estudia. Lo comparo a la posibilidad de un estudiante de cocina que puede a la vez cocinar y disponer de un restaurant con clientela que pruebe sus preparaciones.
Me sumo a la campaña que supo hacer Darío Gallo, director de la revista Noticias y bloggero, diciendo que "Cada estudiante de periodismo debe tener un blog", como herramienta de autoconocimiento y exploración, porque permite escribir con continuidad y convertir ese espacio en un cuaderno de ideas, además de ejercer la opinión y la argumentación.
No debe haber muchas profesiones que hagan del blog algo tan útil, pero sin embargo esa utilidad es descubierta tardíamente por los estudiantes, simplememente porque – parece – no interesarles, a pesar de la difusión que los docentes le damos nos encontramos con un panorama desolador, al menos entre los estudiantes que están en la mitad de la carrera de periodismo.
Solo el 9.5 % de los estudiantes consultados tienen un blog contra un 90.5 que no lo poseen.
Ante la pregunta ¿Pensás tener un blog? Los que responden que sí son el 31.60 %, contestan no un 36.80 % y no les interesa a un 31.60 %.
Entre quienes dicen que no piensan tener un blog y que no les interesa tener uno suman casi un 70 %, es decir el 68.40 %.
Sólo un 31 % lee blogs, al menos lee uno que puede mencionar.
Debo confesar, con cierta vergüenza, que también tuve que explicar a más de un alumno qué es un blog ya que nunca habían conocido uno, incluso uno me preguntó ¿es algo parecido al fotolog?, sí, le dije, pero con menos fotos y más texto.
Y creo que allí está la clave del problema de la inserción de los blogs en la vida de los estudiantes de periodismo: el terror a la palabra escrita.
Se dice que los jóvenes no leen y debo reconocer lo que dice mi amigo
Rodolfo Hachén, etnolinguista, que asegura que los chicos leen más que antes. Eso sí: leen sus propios mensajes, sus mails …¡y lo mejor es que se entienden!.
Es cierto muy pocos leen literatura, ahí sí coincidimos, seguro que tendrían menos errores leyendo literatura y algunos diarios... yo creo que las escuelas de periodismo están llenos de alumnos que piensan terminar sus días en medios audiovisuales, pues creen que allí no hay que saber leer y escribir.
Es muy difícil llevar adelante una carrera de periodismo en donde se le dé valor a la palabra escrita y los alumnos no crean que estamos en el paleolítico.
Corregir suena feo en periodismo, sin embargo eso hacemos con los alumnos, además de ver con sorpresa que si bien no tienen blogs sí saben cómo copiar y pegar, perfeccionando el delito al máximo... es un problema nada menor si estamos hablando de periodismo.
Cada año se duplican los casos de plagio en trabajos prácticos de nuestros alumnos.
Estas negligencias son parte de la formación deficiente de la escuela media argentina, los alumnos llegan a las escuelas de periodismo sin saber escribir adecuadamente, sin hábitos adquiridos de lectura y pensando que el corrector del
word cubrirá esa falla.
Está bueno hacerles perder el miedo, pensar que todo lo que escribimos mal, en un blog, se puede corregir y que normalizando el hábito de escribir es posible hacerlo bien... No es nada nuevo lo que digo. Les propuse que al menos abrieran blogs grupales y no se empecinen en postear textos largos, que piensen en los múltiples recursos del blog, en la posibilidad de la imagen, del sonido, de las capas de lecturas, de los vínculos y de los títulos atragantes; como un pequeño periódico, trabajaremos sobre eso para poder cambiar las cosas y ver si en otra oportunidad les muestro como se invierten estos números.
Y sino la próxima encuesta se la encargo al Indec.
En fin. La realidad es que esta situación también está vigente entre los colegas periodistas, son muy pocos los que tienen un blog o una web en donde comunicar lo que se les plazca. Eso sí solemos cuestionar la libertad de expresión y no aprovechar esa herramienta maravillosa que nos permite publicar lo que pensamos sin que nadie lo cuestione. Somos los mayores que no damos un buen ejemplo.
Por otro lado no sé si estoy de acuerdo con obligar a los alumnos a tener un blog, como se hace en otras carreras, cuando terminan los estudios la bitácora es abandonada como el bolso en el que llevaban las carpetas y sólo unos pocos los mantienen con aportes personales. Nosotros lo promovemos y los resultados no son satisfactorios.
También uno piensa que esos alumnos tienen sus fotologs, sus mensajeros, se conectan entre ellos de una manera y hacen uso de la internet social mucho más que nosotros, sólo debemos acompañarlos a descubrir el mundo del periodismo digital , desde el aprendizaje del periodismo tradicional.
Con respecto a la encuesta que hicimos entre los alumnos de segundo año de Tea Rosario, son jóvenes que han tenido cursos de nivelación en computación, que trabajan en talleres con computadoras conectadas a internet y que participan de una experiencia en el último año de la carrera, en donde se dicta redacción en un ambiente que es, propiamente, una redacción con la posibilidad de publicar en su propio portal.