El Encanto del Riesling
No existe ninguna otra variedad que se le parezca: es elegante, jugosa y muy refrescante. Quienes la adoptaron aseguran que un trago de un buen Riesling se asemeja a morder una uva en su estado perfecto de madurez. Su carácter floral y su marcado aroma, con una amplia gama de matices que varían de acuerdo a la región en la que se halla implantado son algunas de las condiciones que la convierten en un producto tan especial. Así, se pueden encontrar aromas que van desde la manzana verde, el melón, el durazno y la lima, hasta el aceite y la miel. Con el tiempo desarrolla su rasgo más particular: unas inte-resantes e intrigantes notas minerales que los expertos califican como petróleo.Se trata de una uva muy expresiva del terroir, capaz de transmitir las ca-racterísticas del suelo en que se encuentra plantada sin perder su propia identidad. Aunque tradicionalmente se lo identificó como un vino seco, hoy presenta un amplio rango que recorre desde los vinos secos a los dulces, según el grado de madurez de las uvas en el momento de su recolección y de la preferencia del propio bodeguero. Por su maduración tardía puede proporcionar espléndidos vinos dulces. Resiste el frío del invierno y sobrevive a las heladas que arrasan a otras cepas.
Con tanto beneficio ¿Por qué se trata de una uva tan poco cultivada en nuestro país? Algunos opinan que su particular estilo no ha tenido una excesiva aceptación entre los productores del Nuevo Mundo ya que no se trata de una variedad que agrade a paladares menos expertos. No obstante, la situación está cambiando gracias a la demanda continua de nuevas experiencias por parte de los consumidores más arriesgados.Por otro lado, el viñedo requiere de un minucioso cuidado en el manejo del follaje para lograr el potencial varietal. Debido a sus características, es sensible a la botrytis o “podredumbre noble”. Incluso no es extraño que al partirse las bayas pueda verse algo de pudrición, que dentro de la mezcla puede llegar a aportar una complejidad interesante. Como sea, valdría la pena que en la Argentina su utilización fuera incrementada, ya sea para vinos secos o dulces, dada la paleta aromática y la calidad que los caracteriza.




