Mi casa del árbol




Recuerdo cuando con mis amigos hacíamos lo imposible para juntar unas maderas, clavos y un martillo y así construir con mucho esfuerzo nuestra precaria casa en el árbol, cosa que (creo) que se fue perdiendo con el correr del tiempo en estos días tan desmitificados en algunas ocaciones.
"La casita", podíamos estar toda una tarde entera hasta el anochecer y sin cansarnos de hacerles cosas, "la magia" que envolvía eso es inexplicable, se veía como unos cuantos chicos trabajaban a la par si cansarse y ni peliar.
Me puse un poco melancólico, soñador con estas imagenes que vi. Les presento baumraum un emprendimiento para los chicos soñadores y por que no también para los mas grandes (porque ellos son los que pagan, nada es gratis :D).

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

gracias por tu comentario