(Merci beaucoup, José Playo, por su -como siempre- excelente relato
‘La irrupción de los finaditos’, que me hizo imaginar
enfermedades varias de la piel)
Somos los deformes,
venimos hasta vos, hasta tu puerta
con nuestras patas, hoy de polio,
mañana en escabeche,
con las psoriasis y todos estos hongos;
las laceraciones nuestras, varias,
de cada año cada día,
y las ganas de matar a quien nos dé la espalda,
otra vez.
Somos los obesos, los deformes,
los castigados, diferentes,
los que te hacen dar vuelta la cabeza
apartar la vista de nosotros
en el momento mismo en que nos ves;
somos las enfermedades más pequeñas
que nunca quisieras contraer;
somos también tuberculosis,
el sida, las mononucleosis,
somos las verrugas, las venéreas,
la hepatitis b.
Somos los deformes,
las manos de la lepra
que acaricia el dulce sueño
de tus hijos, ya sabés;
somos la gangrena
cubriéndonos la jeta,
tapándonos la risa;
el ocaso mismo en tu alegría,
el fin de toda tu belleza
el pecado de la carne
que nunca llegará a crecer.
Esta piel
parece frágil!
Nosotros somos hoy, no ves?
El mejor amanecer y ya es mañana!
Etiquetas: aislamiento, al pedo, cosas, cosas que, El mismo verso, mi cabeza es una mierda, miedos, mierda, negro como un culo, no hay nada mejor hoy, podredumbres, VEN? MI CABEZA ES UNA MIERDA!

17 Julio, 2008 a las 2:28 am
Que jodido que sos!
Me encantó, el monólogo musicalizado con cannibal corpse e imágenes al estilo videos de Marilyn Manson. Oh si, macabro es!
17 Julio, 2008 a las 2:29 am
Y las 3 irrupciones de los finaditos están mor-tales.
17 Julio, 2008 a las 2:33 am
Vidox: Lo más horrendo (u oscuramente curioso) de todo es que estoy escuchando a Chopin, imagináte si me pongo, qué se yo…a Slipknot.
Me muero ya!!
Y séee…me salió así, jodido, qué querés.
Abrazo, che.
17 Julio, 2008 a las 4:05 am
No me acuerdo si alguna vez lo colgué por ahí pero… sigo con la onda del contrapunto:
SUBTERRANEO
Un intento por leer la verdad, sería asomarse a los desagües
de estas calles incendiadas por el verano
y no hallar nada mas que un rastro silencioso de espanto.
Nunca los hormigueros de la duda terminan por asaltar la ciudad,
pues alcanza con la estupidez que erige sus avatares de hormigón.
Nadie se detendrá a respirar profundo ni a indagar
en las arterias que la tierra retuerce con oscura resignación.
En los laberintos del oprobio suelen perderse algunos niños.
17 Julio, 2008 a las 4:32 am
Walt: No niños, pero conocí un mendigo que vivía en un baldío (Calle Sol de Mayo al 200 más o menos) en los restos de un Fiat 600 que había ahí.
Se metía en los túneles de las alcantarillas a hacer sus necesidades.
Y ahí encontró el fin a sus días. Lo sacaron muerto una tarde, calculo le habrá dado un infarto o algo así.
Genial eso del contrapunto, me gusta mucho, vos sabés.
Abrazo.
3 Octubre, 2008 a las 9:24 pm
bueno un saludo a todos los deformes de buena manera y disculpen lo que le pasa muy muchas disculpas por lo que paso con ustedes y adios my nombre es anto
ADIOS ME GUSTO ESCRIBIRLES
3 Octubre, 2008 a las 11:28 pm
ANTO: Bueno….¿gracias?
¿Seguí pasando?
Qué se yo, vos verás.
Beso, che.
5 Octubre, 2008 a las 11:20 am
marisco mardito terminamos de tu ex novia ok uuuuuu
6 Octubre, 2008 a las 12:49 am
WTF…?