La paridad cambiaria en días de los Kirchner ya es similar a la vigente en el final de Carlos Menem y comienzos de Fernando De la Rúa. ¿Y entonces? Para comenzar, es evidente que la Convertibilidad no era el eje de los problemas y, además, la inflación era menor a la vigente hoy día. Hay que comenzar a debatir todo aquello que desde 2002/2003 parecía una verdad santificada. Vamos al debate:
Con el apoyo de Inervis Nieves, Fam, A Musica, VeneNoticia, Publifam,
el Barloventeño
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). A medida que se profundiza la crisis del kirchnerismo, muchos de los supuestos que durante los últimos años se consideraron 'verdad sin discusión', comienzan a revisarse. Y, en algún caso, a trastabillar.
Por ejemplo, la política cambiaria. Con los Kirchner se encuentra vigente desde hace tiempo un tipo de cambio fijo que ha derivado, además, en una paridad semejante a la vigente en los días de la Convertibilidad.
Sí, la paridad del año 2008 se asemeja a la paridad del año 1999, pero la de 1999 era preferible porque contenía una tasa de inflación muy inferior, y el mercado crediticio funcionaba con una operatoria más fluida.
¿Y entonces?
En muchos rubros, la Argentina en dólares estadounidenses es más cara hoy no solamente que respecto de 2005, 2004, 2003 y 2002, sino respecto a otras economías, tal como protesta la Unión Industrial Argentina -aún cuando resulte un disparate el supuesto de la UIA de que la competitividad de las naciones depende de la subvaluación de su moneda. Absurdo. Y en especial cuando los Kirchner han incorporado a su discurso, desde la crisis con el campo, el 'cliché' de la redistribución del ingreso-.
Es probable que otros conceptos de estos años 'exitosos' comiencen a declinar en breve.
Mientras tanto, aqui va
un impactante post que escribió el economista Jorge Ávila, profesor de la Ucema, precisamente acerca de estas cuestiones tan polémicas:
"La ley de un solo precio establece que el precio de una mercadería en Buenos Aires debe ser igual al precio de la misma mercadería en Nueva York, expresados ambos en igual moneda.
El comercio internacional es el mecanisno que conduce a la igualación de los precios en la misma moneda.
El principio de paridad del poder adquisitivo establece que una canasta de mercaderías y servicios en Buenos Aires debe costar lo mismo que idéntica canasta en Nueva York, en igual moneda.
Este principio fue enunciado por el economista sueco Gustav Cassel en la década de 1920.
Es un método para estimar el tipo de cambio de largo plazo de un país.
A la igualación de los costos en dólares de las canastas contribuyen el arbitraje mundial de mercaderías y el efecto de la normalización de la demanda interna sobre el precio en dólares de los servicios (educación, transporte, restaurante, salud).
Los costos de las canastas se igualarían rápidamente después de una devaluación, si la prima de riesgo-país no variara significativamente.
Pero si la devaluación fuera catastrófica y la prima de riesgo-país se disparara a la estratósfera, como sucedió en Argentina entre 2002 y 2005, la paridad del poder adquisitivo tardaría varios años en concretarse.
A mediados de la década de 1980, el staff de economistas-periodistas de la revista The Economist concibió y empezó a calcular un eficiente indicador de la paridad del poder de compra de las monedas. Se trata del índice Big Mac, que surge de comparar los precios internos de la famosa hamburguesa en los países donde se la vende.
El método es eficiente porque:
a) la hamburguesa es la misma en todas partes;
b) la hamburguesa no es un alimento crudo (commodity que tiene igual precio en todos los países por la fuerza del comercio mundial) sino un servicio no exportable, cuyo precio viene determinado por la demanda interna de cada país, y
c) la recolección y procesamiento de la información estadística casi no tiene costo.
The Economist publicó la semana pasada una actualización del índice. (Por un resumen en castellano, vea esta nota de La Nación.) El mensaje del índice actualizado es doble:
1º Argentina ya es más cara que EEUU. El peso argentino está sobrevaluado un 2% con respecto al dólar. Una hamburguesa Big Mac cuesta $11 en nuestro país, es decir, US$ 3.64 al tipo de cambio de 3.02 pesos por dólar. El precio en dólares de la hamburguesa en Argentina es, por tanto, un 2% superior al precio en EEUU (US$ 3.57). La tabla que sigue contiene información para el mes de julio de 2008.
2º La tabla que está más abajo, de fondo azul, presenta la misma información para el mes de enero de 2000, cuando recién se iniciaba el gobierno de De la Rúa y todavía el peso era convertible. Por entonces, el peso argentino estaba sobrevaluado un 2.5% con respecto al dólar. Una hamburguesa Big Mac costaba aquí $2.50, es decir, US$ 2.50 al tipo de cambio de $ 1.00 por dólar. De lo cual se deduce que el precio en dólares de la hamburguesa en Argentina era un 2.5% superior al precio en EEUU (US$ 2.44).
De forma que el peso se encuentra actualmente tan sobrevaluado como en tiempos de la convertibilidad.
¿Por qué, entonces, hay menos mal humor?
Porque el precio medio de las materias primas de exportación es el triple del que recibíamos a fines de los 90s.
¿Era la convertibilidad el problema?
Parece que no. Parece que el problema era el nivel de los precios mundiales de los commodities.
¿Dónde quedará el "modelo productivo" del gobierno de Kirchner?
En la historia.
¿Por qué?
Porque su exclusivo sustento era un tipo real de cambio alto o, lo que es lo mismo, un peso subvaluado.
Pero, tal como predice el principio de paridad del poder adquisitivo, un peso subvaluado es un ave pasajera.
A pesar de ello, la UIA no se dará por enterada de este principio y bregará sin descanso por una nueva devaluación "para volver ‘competitiva’ la industria y aumentar el crecimiento y el empleo". Tachín, tachín."









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