Este post es una adaptación de uno de los tantos consejos profesionales que aparecen en “El paradigma” de Julie Bick. Y la verdad creo que vale la pena compartirlo, especialmente puede ser útil para quienes estén buscando trabajo o deseosos de cambiar el actual.
La autora nos sugiere anticiparnos a las preguntas previsibles que pueden hacernos en una entrevista de trabajo, consejo que una vez puse en práctica y que me dio buenos resultados.
Para poder superar las preguntas extrañas o difíciles, que puede hacernos el futuro entrevistador, primero debemos tomarnos el tiempo necesario para preparar las preguntas típicas de cualquier entrevista, como ser:
“¿Qué hobbies tiene?, Hábleme de sus logros, ¿Cuáles son sus cualidades y cuáles sus puntos débiles?, Diga algún ejemplo en que tuvo que superar un gran problema en su trabajo, etc.”
Una vez que estamos lo suficientemente preparado para este tipo de preguntas, tenemos que mentalizarnos para superar las difíciles o extrañas. Y ahora bien, ¿qué hacer ante las preguntas raras o inesperadas?
Como, ¿cuántos escalones sube y baja en un día? o ¿Cuántas negocios de comida rápida hay en su país? ¡No se ponga nervioso! Existen algunos consejos para hacerle frente.
Lo primero que tenemos que hacer es no perder la compostura frente a estas preguntas y saber qué quizás nuestro entrevistador quiera someternos a este tipo de interrogatorios.
Por eso, dedique un minuto a pensar en ello. Permanecer en silencio en la sala de entrevista no tiene nada de malo.
Por lo general, estas preguntas raras no implican que se quiera evaluar nuestro conocimiento de datos triviales, sino nuestra capacidad para el razonamiento deductivo y nuestra serenidad.
Para cuyo caso, nos aconsejan desmenuzar la respuesta y pensar en voz alta para que el entrevistador pueda escuchar el desarrollo de nuestros pensamientos.
En síntesis, se trata de mantener la calma, desarrollar los razonamientos que se nos ocurren y en algunos casos, solicitar datos al entrevistador: cuando los creemos necesarios para resolver el problema planteado.
[...] Cómo responder las preguntas raras y difíciles en una entrevista de trabajo [ Chica Seo ] [...]
Primero que nada, excelente artículo. Los consejos me hubieran venido barbaro hace unos años atrás cuando comence en mi actual trabajo.
Efectivamente surgieron esas clasicas preguntas que a todos nos incomodan y que no sabemos bien que contestar.
Si bien fui preparada, siempre aparece alguna que nos deja como tontos pensando y nos deshubica.
La clasica pregunta de “Dime 2 defectos y 2 virtudes”. Esa siempre esta de una manera u otra. COmo sabía que me iban a cuestionar la prepare y di una respuesta inesperada para el entrevistador. Esto sin dudas me ayudó a conseguir el trabajo.
Como dije antes, buen post!!
Besos,
Karen.
Creo yo que no hay que temer por las preguntas. En cambio debemos centrar totalmente la entrevista en nosotros mismos como una mercancia de altisimo valor.
Las preguntas cualquiera que sean sirven para reforzar nuestra ‘venta’.
En cada pregunta hay que mostrar uso de la experiencia adquirida hasta el momento y porque uno es alguien a quien deben contratar.
Las preguntas son solo una disculpa para que hagamos ese trabajo de conseguir un puesto.
Muy interesantes los consejos, hace poco he realizado una entrevista de trabajo a una serie de postulante y es increible la gran cantidad de personas que se ponen demasiado nerviosos ante preguntas relativante fáciles de responder o de órden lógico.
Saludos!