El Inmemorioso - Capítulo 14

22 septiembre 2008


Capítulo XIV.

Sentimiento – apatía, saber – ignorancia, acción – inmovilidad, aceptar – juzgar, amar – pensar, y la tierra fértil del tiempo para sembrar dilemas como estos. 

El pensamiento ya constipado solicitó al corazón un espacio para descansar. En sus ratos de ocio coloreo allí viejos arrebatos asediados por miríadas de influencias, poco duró su calma en el hábitat del sentimiento.
Los trabajos en el corazón lo fueron liberando de preconceptos volviéndolo frágil y poderoso a la vez, energías renovadas volvían a circular por sus venas. Se hizo más humilde y así dejó de sojuzgar al oído permitiéndole por vez primera un escuchar libre de los casilleros discriminativos de la clasificación. 

La consciencia estructurada, poderosa, infranqueable, fortalecida de razón adusta y sorprendente en sus relatos. Y la inquieta musa la ve presuntuosa, graciosa mientras trafica todo tipo de sensaciones nuevas de mundos lejanos, ocultos o inconscientes, burlando sus murallas.

Vuelvo de regreso a la realidad, las matemáticas y los nombres exactos, despojos de la vida que llenan sobriamente a la vida misma.

A la musa, al oído y a mi don de olvidar rindo homenajes y respetos por sus paseos a través de tan fascinantes mundos.

-© 2008- rafael barrio.

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