Tres minutos de oxígeno y contando. Nada llega de ese llamado. Todos desesperados por subir, hasta que la desesperación pasa por volver abajo. Siempre se baja por necesidad y nunca por gusto propio. Botones, gritos y ansiedad mientras los números se siguen yendo, como tantas otras cosas que no vienen al caso.
¿Una rueda de hámsters? Peor aún, una rueda de humanos. Más luces, más ruidos, más vueltas. Hagan énfasis en lo de las vueltas. El crimen perfecto, si es que alguien esta interesado. Defectuosos de fábrica, solo vamos perdiendo pureza. Alguno que otro se escapa, pero siempre son los menos y nadie los toma en serio.
¿Ese es tu teléfono? Caramba, que moderno. Desearía tener alguien a quien hacer una llamada para poder comprar cuatro. Quien sabe, tal vez eso me esta faltando: algo nuevo, algo azul, algo prestado. Revistas basura, cianuro bebible y yogurt descremado.
Si cierro los ojos nada de esto esta pasando. Pero es más fuerte que yo, siempre los vuelvo a abrir y siempre todo regresa. ¿Por qué tanta tristeza? Nada vale la pena, menos toda esta vida. Abramos la ventana, el cielo esta hermoso. Dejemos que el aire nos bañe. Todavía estamos acá y aún no perdimos las alas.



2 comentarios:
Gracias por la vuelta de este blog Urskko !!
La verdad que extrañaba mucho pasar por acá .
Un placer como siempre y ojalá que las musas te visiten pronto asi podes seguir escribiendo estos textos tan lindos y llenos de sensaciónes tan fuertes
Besos
La musa vendra pronto, seguramente.
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