La conversación de las primeras citas se parece a los avisos inmobiliarios: hay que destacar los mejores atributos de forma amena, divertida e interesante pero sin exagerar. Pero a diferencia de los clasificados, en las citas las cualidades no pueden ser mencionadas directamente, sino que deben ser ilustradas con ejemplos que las aludan. Yo no toleraría que un hombre me diga que es brillante, por ejemplo, pero estaría encantada de intuirlo por sus anécdotas.
Este ejercicio premeditado que a primera vista parece fácil, para mucha gente es un infierno en la tierra. Muchos creen que la espontaneidad y verborragia son suelo fértil para el amor. Piensan que invocar sus joggings desteñidos y estirados, relatar sus operaciones de intestino y describir, con lujo de detalles, la depresión que vivieron junto con su primer divorcio es un síntoma inequívoco de frescura.
Yo, sin ir más lejos, era uno de ellos. Me negaba rotundamente a ofrecer una versión mentirosa de mi trastornada psicología. Después de todo, yo no estaba vendiendo un departamento de dos ambientes ni un cachorro de medio pelo, así que no había nada que disimular. Y para sustentarlo me tomaba dos litros de cerveza, contaba que me escapaba del trabajo para mirar Chespirito, susuraba que quería matar a palazos a la vieja de enfrente y admitía con valor que siempre me enganchaba en relaciones difíciles y pegajosas que terminaban con ropa volando por la ventana.
Que la relación no prosperara no podía importarme menos; si al otro le preocupaba que yo hubiera dejado de ir a francés para ver la telenovela de la tarde, no estábamos destinados el uno para el otro. Para mí, el amor verdadero no necesitaba ayuda, ni medios tonos, ni especulación. Si el candidato en cuestión no adoraba cada una de mis miserias, esa relación no tenía futuro.
Lejos de lo que la gente normal cree, somos muchos los que arruinamos la primera cita sin saber lo que estamos haciendo. Incluso cuando tratamos de hacer buena letra dejamos pasar pequeños detalles, cifras y gestos que ponen en evidencia nuestra peor versión. Taras y problemas que en el fondo tiene todo el mundo, pero que expuestas así nomás, de sopetón y en el primer encuentro, llevan a creer que si ese es el comienzo, lo que viene será peor. Y no siempre es cierto. Las citas muchas veces fallan por una propina amarreta, un tonito raro al hablar de una ex pareja o un chiste de mal gusto en una conversación tierna.
Por todo esto, nosotros, lo retrasados emocionales necesitamos la inmediata aparición de una nueva figura comercial que pendule entre las celestinas y los encargados de relaciones públicas. Una persona que haga lo mismo que el curador de un museo, el editor de un noticiero, o el estilista de una revista femenina. Un profesional que ayude a elegir qué cosas sí y qué cosas no, que cosas mucho y qué cosas poco. Alguien que organice la distribución de sinceridad en la primera etapa de una relación potencial. Alguien como el curador de citas.
El curador de citas sería un entrenador y asesor de la vida social y amorosa de una mujer. Juntos pulirían y reorganizarían el pasado de la clienta, y -teniendo en cuenta el impacto romántico de cada confesión- el curador iría desmalezando su complicado historial de soltera.
Este ejercicio premeditado que a primera vista parece fácil, para mucha gente es un infierno en la tierra. Muchos creen que la espontaneidad y verborragia son suelo fértil para el amor. Piensan que invocar sus joggings desteñidos y estirados, relatar sus operaciones de intestino y describir, con lujo de detalles, la depresión que vivieron junto con su primer divorcio es un síntoma inequívoco de frescura.
Yo, sin ir más lejos, era uno de ellos. Me negaba rotundamente a ofrecer una versión mentirosa de mi trastornada psicología. Después de todo, yo no estaba vendiendo un departamento de dos ambientes ni un cachorro de medio pelo, así que no había nada que disimular. Y para sustentarlo me tomaba dos litros de cerveza, contaba que me escapaba del trabajo para mirar Chespirito, susuraba que quería matar a palazos a la vieja de enfrente y admitía con valor que siempre me enganchaba en relaciones difíciles y pegajosas que terminaban con ropa volando por la ventana.
Que la relación no prosperara no podía importarme menos; si al otro le preocupaba que yo hubiera dejado de ir a francés para ver la telenovela de la tarde, no estábamos destinados el uno para el otro. Para mí, el amor verdadero no necesitaba ayuda, ni medios tonos, ni especulación. Si el candidato en cuestión no adoraba cada una de mis miserias, esa relación no tenía futuro.
Lejos de lo que la gente normal cree, somos muchos los que arruinamos la primera cita sin saber lo que estamos haciendo. Incluso cuando tratamos de hacer buena letra dejamos pasar pequeños detalles, cifras y gestos que ponen en evidencia nuestra peor versión. Taras y problemas que en el fondo tiene todo el mundo, pero que expuestas así nomás, de sopetón y en el primer encuentro, llevan a creer que si ese es el comienzo, lo que viene será peor. Y no siempre es cierto. Las citas muchas veces fallan por una propina amarreta, un tonito raro al hablar de una ex pareja o un chiste de mal gusto en una conversación tierna.
Por todo esto, nosotros, lo retrasados emocionales necesitamos la inmediata aparición de una nueva figura comercial que pendule entre las celestinas y los encargados de relaciones públicas. Una persona que haga lo mismo que el curador de un museo, el editor de un noticiero, o el estilista de una revista femenina. Un profesional que ayude a elegir qué cosas sí y qué cosas no, que cosas mucho y qué cosas poco. Alguien que organice la distribución de sinceridad en la primera etapa de una relación potencial. Alguien como el curador de citas.
El curador de citas sería un entrenador y asesor de la vida social y amorosa de una mujer. Juntos pulirían y reorganizarían el pasado de la clienta, y -teniendo en cuenta el impacto romántico de cada confesión- el curador iría desmalezando su complicado historial de soltera.
Manejarían tres niveles de sinceridad: temas y anécdotas para incluir en las primeras citas, opiniones, recuerdos y asuntos para postergar o contar en el futuro, y cosas para enterrar hasta nuevo aviso.
Recomendaría, por ejemplo, contar que terminamos la carrera a los veintidós años, siempre y cuando omitamos que lo hicimos a base de reclusión, anfetaminas y un lustro de castidad victoriana. Lo mismo con la última separación. Siempre diremos lo mismo: que fue de común acuerdo, que éramos como hermanos, que todavía somos amigos. Y algo parecido similar con los despidos: que era una etapa cerrada y renunciamos en busca de nuevos desafíos. Jamás mencionaremos cartas documento, infidelidades, detectives privados, platos rotos ni juicios por acoso sexual.
Pero vayamos a un caso concreto que refleje cabalmente el duro trabajo del curador.
María Jorgelina se presenta como una mujer de tiene treinta y dos años, que vive sola en un departamento de un ambiente en Villa Crespo, a una cuadra de la Avenida Córdoba. Es contadora y su trabajo monocorde la deprime hasta la demencia. No ve la hora de renunciar y ponerle un fichero en la cabeza a su jefe. Tuvo dos relaciones estables pero muy conflictivas que duraron algunos meses y terminaron muy mal. Su último novio todavía la llama y corta todas las noches. Nunca convivió con sus parejas porque no cree ser capaz de ceder su territorio ni siquiera por amor. Prefiere vivir en la calle antes de compartir el ropero. Tiene un gato, Mr. Darcy, con quien duerme en la cama y bromea con que es su novio. No ve a su madre desde que era chica, su mejor amiga le dejó de hablar desde que le quiso robar el novio, y hace cuatro años que va periódicamente al psiquiatra para que le revise la medicación.
Pero luego del curador de citas, María Jorgelina ya no será María Jorgelina. Sino una versión mejorada de ella misma. Se presentará como Majo y tendrá la misma edad, pero vivirá en un loft en Palermo Queens. Será contadora, tendrá la dicha de vivir de lo que estudió, pero ya no querrá huir, sino buscar nuevos desafíos, trabajar con distintas personas, crecer en otras áreas. Habrá tenido dos relaciones estables más que problemáticas, apasionadas, con las que no convivió porque sintió que la mayoría de las parejas fracasaban por apurarse y por resignar sus espacios. Su último novio todavía la llamará para ver como le está yendo. Tendrá un gato llamado Darcy, para quien estará buscando una novia, para que deje de meterse en su cama. Con su madre hablará poco, su mejor amiga se habrá alejado de ella desde que se puso de novia y desde hace cuatro años estará haciendo terapia.
Además, el curador prestaría servicios de asesoramiento sobre vestuario, redacción de perfiles para portales de citas, clases de levante por chat, conversación playera, mediación de conflictos, desarrollo de paciencia y tolerancia en la convivencia y otras yerbas. Nos recomendaría un nuevo corte de pelo que favorezca la forma de nuestra cara, una paleta de colores para los ojos y tres o cuatro temas de conversación en los que nos manejemos con gracia y sabiduría. Y, si los honorarios se lo permiten, además, debería ofrecer un servicio post-cita que serviría para hacer el post mortem de las citas fallidas. Juntos, analizarían los puntos fuertes y errores de la salida capitalizándolos como aprendizaje para nuevas experiencias.
O cuántas veces dudamos entre contar algo y no contarlo. Entre ir vestida provocativamente o de manera casual. Entre pelo suelto y un rodete. Entre ir al cine, a cenar o a jugar al pool. Entre que nos pasen a buscar, encontrarnos en el medio o pasar nosotras por su trabajo. Entre llegar tarde, llegar en punto o temprano. Entre decir que sí o que no. Entre volver a llamar, dejar pasar un tiempo o esperar que llame él. Entre tarde o noche, viernes o sábado, antes o después de comer. Entre hablar de un ex novio u ocultarlo bajo tierra. Entre preguntarle qué quería decir el tatuaje, el anillo, la fotito de la billetera o dejar que él nos cuente. Entre el labial colorado o la cara lavada. Entre elegir el lugar para cenar y dejarle las elecciones a él. Entre dejar de intentar y seguir probando.
Cuántas veces dudamos y no supimos qué hacer con ese infierno privado de la soltería que son las citas. Cuántas veces volvimos a contar la misma infancia, las mismas anécdotas aburridas, el mismo abanico de hobbies a un hombre distinto y sin futuro. Cuántas veces nos planchamos el pelo para un desconocido que al final terminó maltratando a la moza, poniendo música horrible en el auto o hablando de sí mismo toda la noche. Cuántas veces salimos de casa ilusionadas y volvimos hechas un trapo de piso. Y cuántas veces no supimos por qué no volvió a llamar, si todo había salido bien, si nos reímos hasta la madrugada, si nos pidió hasta el número de celular.
Cuántas veces quisimos tener un curador de citas que nos diga, como en los avisos clasificados, que ese departamento era oscuro, nos quedaba chico, o a la larga iba a tener goteras. Cuántas.
Recomendaría, por ejemplo, contar que terminamos la carrera a los veintidós años, siempre y cuando omitamos que lo hicimos a base de reclusión, anfetaminas y un lustro de castidad victoriana. Lo mismo con la última separación. Siempre diremos lo mismo: que fue de común acuerdo, que éramos como hermanos, que todavía somos amigos. Y algo parecido similar con los despidos: que era una etapa cerrada y renunciamos en busca de nuevos desafíos. Jamás mencionaremos cartas documento, infidelidades, detectives privados, platos rotos ni juicios por acoso sexual.
Pero vayamos a un caso concreto que refleje cabalmente el duro trabajo del curador.
María Jorgelina se presenta como una mujer de tiene treinta y dos años, que vive sola en un departamento de un ambiente en Villa Crespo, a una cuadra de la Avenida Córdoba. Es contadora y su trabajo monocorde la deprime hasta la demencia. No ve la hora de renunciar y ponerle un fichero en la cabeza a su jefe. Tuvo dos relaciones estables pero muy conflictivas que duraron algunos meses y terminaron muy mal. Su último novio todavía la llama y corta todas las noches. Nunca convivió con sus parejas porque no cree ser capaz de ceder su territorio ni siquiera por amor. Prefiere vivir en la calle antes de compartir el ropero. Tiene un gato, Mr. Darcy, con quien duerme en la cama y bromea con que es su novio. No ve a su madre desde que era chica, su mejor amiga le dejó de hablar desde que le quiso robar el novio, y hace cuatro años que va periódicamente al psiquiatra para que le revise la medicación.
Pero luego del curador de citas, María Jorgelina ya no será María Jorgelina. Sino una versión mejorada de ella misma. Se presentará como Majo y tendrá la misma edad, pero vivirá en un loft en Palermo Queens. Será contadora, tendrá la dicha de vivir de lo que estudió, pero ya no querrá huir, sino buscar nuevos desafíos, trabajar con distintas personas, crecer en otras áreas. Habrá tenido dos relaciones estables más que problemáticas, apasionadas, con las que no convivió porque sintió que la mayoría de las parejas fracasaban por apurarse y por resignar sus espacios. Su último novio todavía la llamará para ver como le está yendo. Tendrá un gato llamado Darcy, para quien estará buscando una novia, para que deje de meterse en su cama. Con su madre hablará poco, su mejor amiga se habrá alejado de ella desde que se puso de novia y desde hace cuatro años estará haciendo terapia.
Además, el curador prestaría servicios de asesoramiento sobre vestuario, redacción de perfiles para portales de citas, clases de levante por chat, conversación playera, mediación de conflictos, desarrollo de paciencia y tolerancia en la convivencia y otras yerbas. Nos recomendaría un nuevo corte de pelo que favorezca la forma de nuestra cara, una paleta de colores para los ojos y tres o cuatro temas de conversación en los que nos manejemos con gracia y sabiduría. Y, si los honorarios se lo permiten, además, debería ofrecer un servicio post-cita que serviría para hacer el post mortem de las citas fallidas. Juntos, analizarían los puntos fuertes y errores de la salida capitalizándolos como aprendizaje para nuevas experiencias.
O cuántas veces dudamos entre contar algo y no contarlo. Entre ir vestida provocativamente o de manera casual. Entre pelo suelto y un rodete. Entre ir al cine, a cenar o a jugar al pool. Entre que nos pasen a buscar, encontrarnos en el medio o pasar nosotras por su trabajo. Entre llegar tarde, llegar en punto o temprano. Entre decir que sí o que no. Entre volver a llamar, dejar pasar un tiempo o esperar que llame él. Entre tarde o noche, viernes o sábado, antes o después de comer. Entre hablar de un ex novio u ocultarlo bajo tierra. Entre preguntarle qué quería decir el tatuaje, el anillo, la fotito de la billetera o dejar que él nos cuente. Entre el labial colorado o la cara lavada. Entre elegir el lugar para cenar y dejarle las elecciones a él. Entre dejar de intentar y seguir probando.
Cuántas veces dudamos y no supimos qué hacer con ese infierno privado de la soltería que son las citas. Cuántas veces volvimos a contar la misma infancia, las mismas anécdotas aburridas, el mismo abanico de hobbies a un hombre distinto y sin futuro. Cuántas veces nos planchamos el pelo para un desconocido que al final terminó maltratando a la moza, poniendo música horrible en el auto o hablando de sí mismo toda la noche. Cuántas veces salimos de casa ilusionadas y volvimos hechas un trapo de piso. Y cuántas veces no supimos por qué no volvió a llamar, si todo había salido bien, si nos reímos hasta la madrugada, si nos pidió hasta el número de celular.
Cuántas veces quisimos tener un curador de citas que nos diga, como en los avisos clasificados, que ese departamento era oscuro, nos quedaba chico, o a la larga iba a tener goteras. Cuántas.
123 comentarios:
Totalmente de acuerdo. De haber tenido un Curador de Citas me hubiera evitado perder 6 años de mi vida.
jua! el curador estaría tapado de trabajo!
tantas veces quisimos...
de todas formas, si uno tiene al menos dos neuronas que hagan sinapsis cada tanto, después de muchos golpazos, se da cuenta [?]
los curadores de citas deberían ser un servicio público... algo así como el abogado que el Estado debe proveerte...
saludos
Ojo con el curador de citas. Mucho ojo.
Empieza asesorándote sobre todos esos temas que decís, cobran éxito inmediato y adquieren un poder desmesurado.
Al poco tiempo ya no están asesorando sino decidiendo. Con éste salís, con éste no. Según la afinidad estética del curador con el pretendiente, no demasiado después hay 3 ó 4 candidatos estrella que se lucen en cuanta cita haya disponible y otros, la gran mayoría, condenados al silencio y al olvido.
Creo que la primera cita se parece bastante a una entrevista de trabajo.
Nos mostramos maravillosos y perfectos y cualquier detalle puede ser motivo de rechazo.
Sin embargo, una vez "adentro", lo más terrible puede ser soportado.
Nanopoder
asi que conociste a tu marido en una pagina de citas por internet, ah?
Muy buena tu entrada...
Jorgete, será para tanto???jeje
¡opa! ¡entonces somos muchas personas padeciendo de ese mismo mal! Pucha... hubiera leído esto ayer en la tarde...
Sería maravilloso si tuviéramos el apoyo de un "profesional" para guiarnos que decir y no quedar horribles y escrachadas.
Bueno... ¿Y cuándo empezamos con el negocio?
Ah, sí. Están pasando todos los días la película de Will Smith de Hitch (soy lo peor, no puedo engancharme con esa película). La verdad es que me gustaría tener un curador pero para las fiestas de cumpleaños de los amigos de mi novio. Me siento completamente incómoda con gente que no conozco, necesitaría a alguien que me pueda asesorar como vestirme (nunca le pego, o me visto muy casual o muy formal), que anécdotas no contar, si sentarme al lado de mi chico o tratar de socializar con las vívoras de las novias de sus amigos, etc... Para las primeras citas ni hablar que hubiese sido genial tener un profesional que me asesore, yo siempre me guié más o menos por los "errores" de mis amigas (las tengo de dos tipos: las ácidas que quieren demostrar que son más inteligentes y que no necesitan a un hombre para nada, y las que son demasiado gatas).
(pd: Bestiaria, a mí y a varios lectores nos gustaría que nos cuentes cómo conociste a tu marido. )
Ufff!
Yo me tengo que conseguir uno de esos. Hay que darle una lavada de cara a mi perfil de separada con pretensiones.
tardé 30 citas en enterarme de que no hay que confesar de que uno fue infiel alguna vez en su vida.
eso y que hay que ir con el arma descargada, como en loco por mary.
Muy buen post! Cuantos malos momentos innecesarios se evitarían con este profesional.Habría que plasmar tu enorme creatividad poniendo un instituto (con título oficial)terciario con carreras novedosas, empezando con "Curador de citas",las materias a cursar serían muy divertidas, y la salida laboral con una enorme demanda.
Una gran idea, sin duda.
;)
jajaja yo soy de esas.
Manda la foto mas escrache por msn, hablo de mi fiaca y lo desastre que soy en algunas cosas. No se, me sale asi!
no gracias!!! ya sin ellos me ando preguntando como me atrevía salir con semejante banana!!! imaginate si ademas hubiera alguien ofreciendo su servicio para hacerlos quedar como una persona normal!!
muy buenos los post, muy bueno el libro, y muy buena en gataflora, la verdad sos una genia, me haces reír todo el tiempo
el curador seria muy adecuado para aquellas "personasola" pero no para quienes tenemos amigas que se encargan de eso y mucho mas...
Sí, más que a un aviso inmobiliario, se parece a un currículum maquillado. Tar5ea digna de publicista!
Lo dijo Dolina, citando a nosequien... "el amor es como la música, fácil... o imposible".
Contra esa certeza, no hay curador que valga.
jajaj sería optimo...Una vez me quede dormida en la primera cita a la vuelta (habíamos tomado bastante) ...me desperto y me dijo "ya estamos en tu casa" que verguenza...
Por dios, soy María Jorgelina......
¿Como termina ella? Conoce el príncipe azul a los 32?
odio decirlo así, suena a cliché, peo siempre q traté de tener citas fueron un completo desastre, finalmente creo en la bendita casualidad, de mi novio me enamoré sin darme cuenta y el de mi tambien, cosa q me sorprendio porque delante de el, antes de q aparezcaelamor, yo era un desastre, me saqué un moco, no me depilaba y hablaba como una barrabrava (porq lo conoci en una banda y el cantante, q es horrible, quiso levantarme entonces yo trate de demostrarle lo desagradable q era)
después todo se dio tan naturalkemte q hasta el dia de hoy sigo sorprendida, y creo q la sinceridad es lo primero, y si al otro pelotudo q tenes enfrente le cuesta entender q no siempre sos una mujer de aviso publicitario, que muera entonces_!!
Si somos muchos los que arruinamos la primera cita... yo la arruine cuando sali con un chico justo dos semanas despues de haber terminado con mi novio, estaba tan despechada que en esa cita tome tanto licor que me quede dormida...
Tu forma de escribir es diabólicamente adictiva. No sé si es el espacio para comentarlo, pero los textos que vienen en la revista del Crítica me generan risas reales (estando solo).
La saga de las citas es brillante.
Sos una hija de puta. Mis mayores respetos.
Fran.
Qué curso tomaría el curador de citas? en qué universidad se titularía? Qué parámetros deberíamos usar para evaluar sus curriculum? Qué índice de éxito utilizaríamos? citas acabadas en matrimonio/citas totales? citas acabadas en la cama con resaca al otro día/citas totales?
en fin...más preguntas que respuestas
Yo me apuntaría sin pensarlo dos veces a las sesiones, permanentes y sin descanso, de un curador de citas.
Y es que es tan estresante tener que hacer revisión mental (y solitaria) de todo lo que se puede decir y lo que nunca se debe sacar a la luz.
De nuevo, una descripción totalmente acertada...si alguien encuentra al santísimo curador de citas ¿podría develarlo a la luz pública?
Tengo la impresión de que, aún con el curador, llegada la cita, haría todo al revés por el sólo hecho de estar pensando en no equivocarme.
Más o menos lo que sucede sin curador.
saludos...
Hace no más de tres dias que desubri la excistencia de su blog, en 72 logré leer la mayoria de los articulos. Debo felicitarla. Hace 8 meses termine una destructiva, dolorosa,desgastante pero hermosa relación que me habia costado noches de insomnio, llantos interminable y extensos suspiros para llevarla acabo; y en pocas horas logre comprender el porque de mis torpezas, las retorcidas explicaciones de mis debiluchos comportamientos y por sobre todo las complejas formas de nuestro genero que los hombre se encargan de hacer evidentes.
¿A caso el costo de este fantastico servicio se encuentra apartado con letras verdana 6.5 en la boleta de telefono?
un saludos Bestiaria!
una mas de las enojadas con ellos:
No te enojes! Elegí uno más bueno! Beso
Parece que no le fue muy bien en Tucumán. a ver lo que le parece esta nota.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/293503/LGACETLiteraria/Parcializado_discursode_tono_despectivo_sobrador.html
Totalmente de acuerdo.
Sin querer me enganché con la peli del negro Smith que hace de "asesor" y en un momento, sacado,en medio de una pelea grita: "yo hago el trabajo para que ustedes no se enganchen con cualquier papa frita..." (algo así)
Es verdad que uno no puede hacer el "trabajo" solo, eso de pensar qué decir y qué no contar, etc...
Menos mal que mimarido fue y es recontracharleta, entonces no hubo problema, igual no nos contamos mucho ni nos contamos todo, creo que uno adquiere experiencia con el tiempo y llegamos-ambos-a un punto donde contar todo no hizo falta.
Saludos
Caro: genial como siempre!
Vale
Siiiii yo quiero eso!!!! Porque me vivo moqueando en las primeras citas jajaja
Seria genial! Como en la peli del negro este que no me acuerdo como se llama el pero la peli si. Hitch experto en seduccion. :D
Viniste a Tucuman y no pude ir una pena, otra vez sera!
Saludos!
Esto fue una cachetada. Me voy a poner a disfrazar mis miserias.
nada!!!
tal vez a algunos les funcione pero todavia creo en hacer lo que quiera y como quiera...... sie tengo q empezar midiendo las cosas...... empieza mal.
A titulo personal mi chico desde hace tres años me volvio a llamar despues de: gritarle a lo camionero de una esquina a otra de cabildo y juramento porque yo estaba en la otra esquina y emborracharme hasta tratar de sacar plata del cajero con la tarjeta de la prepaga......y todo en la primera cita!!!
saludos
luli
Muy bueno!
Lo que pasa es que el curriculum vitae deberia ser mas extenso. Incluir las ropturas de relaciones y dar razones.
por favor les suplico denme 1
fuerza maruuuuuuuuuuu
Yo pago todo lo que tengo por ese especimen que me asegure una cita exitosa con mi gran amor. LO JURO. Lo necesito ya!
Se necesitan poetas, escritores y lectores
Para revista digital gratuita de literatura en elaboraciòn que se llamarà "TUS OJOS QUERIDA"... necesitamos la colaboraciòn de poetas y escritores con textos de su creaciòn, publicados o no publicados, para aportar a la revista contenido antes de su publicaiòn, prevista para dentro de unas semanas. Tambièn se necesian curiosos lectores amantes de la poesia y la prosa, con ganas de soñar y viajar al mundo celoso del arte literario. NO IMPORTA LA EDAD NI LA EXPERIENCIA.
Se admitirà un unico texto por persona, junto a datos personales que quieran agregar, direccion de blog, o cualquier breve comentario, a los que la redacciòn se rerservarà el derecho de publicaciòn.
Envià tus poemas, cuentos, dudas o lo que quieras... a
Tusojosquerida@gamil.com
No es un servicio que pueda brindar el Estado, quebraría! Además, los curadores mismos al verle la veta a la profesión preferirían trabajar en forma privada.
Ya cerca de los 40, vida social casi nula, dos matrimonios fallidos y varias relaciones que ojalá pudiera borrar de mi cabeza, necesito un curador urgente!
No creo en los hombres que me piden el nro de celular, si él no me ofrece el suyo, no le dedico un segundo más de mi pensamiento luego del encuentro (o al menos trato de no...).
Creo que mis necesidades vitales están plasmadas en este artículo Caro... Sería como un counseling (ahora que está tan de moda) pero para otros fines: que se haga negocio ya! (Lo iniciaría yo pero justamente soy la que necesita más tratamiento)
Yo una vez vomité en una cita, y el pibe me encantaba mal y nunca me volvio a llamar
seguro no t llamo pq eras fea
Yo tengo a alguien que me recomienda cuanto tomar, que comer, como que decir que no decir, con quienes hablar, como vestirme que contar y no contar de mi vida...
Ah pero como asesor de citas para conocer gente no sirve por que es MINOVIA
como la amo
Blogger Coki dijo...
Creo que la primera cita se parece bastante a una entrevista de trabajo.
Nos mostramos maravillosos y perfectos y cualquier detalle puede ser motivo de rechazo.
Sin embargo, una vez "adentro", lo más terrible puede ser soportado.
Amen
Si existiera un curador de citas no tendria el pelo quemado x tanta planchita!!
Digale NO al baño de crema con vapor!!
Pero Si al curador de citas!!
Conociéndome como me conozco, me termino enamorando del curador de citas.
Besos y confesiones
Es muy común el autoboicotearse nosotras mismas en una cita. Pero también nos juega en contra a veces lo inesperado. Yo tuve una cita a ciegas en la que él me conocía pero yo no a él. No tenía ganas de esmerarme en vestirme una vez más para lo que ya había anticipaba ser un fracaso-odio las citas a ciegas y solo fui a costa de reiterados ruegos de una amiga-. Cuando bajé vestida como un trapo- Yo, que jamás salgo desarreglada ni a la panadería-y vi el bombón que me esperaba en la puerta me quise morir! Bastó para estar incómoda y de mal humor toda la noche.Para variar preferí ni hablar con él porque pensé que era un creído y un hueco. Acto seguido, me hice la difícil y no le mostré nada de interés. Luego me enteré lo popular que era "mi" chico y que salía en los diarios con sus tryes famosos jugando al rugby. Eso en fin no me importa, pero me quedé muy prendida de él. Supe que estaba interesado en mi pero jamás tuve otra oportunidad de salir con él. Era extremadamente tímido.
Un curador de citas quiza me hubiese salvado la vida.
Gacias. Sos muy ocurrente. Es posible que tengas tanta imaginación?
El anónimo que cita la crítica de la publicación en Tucuman sobre el libro de Bestiaria no puede ser mas mala leche; eso es sólo una opinión, hay muchas otras tan valiosas como esa que encuentran a los artículos muy creativos, hilarantes e irónicos y al conjunto bastante genial y original.
Así como califica de parcial la visión del mundo femenino de Carolina Aguirre su opinión también lo es puesto que la propia autora se declara parte de este mundo que describe y sostiene que cada uno de los tipos de mujeres de las que habla tienen algo de ella misma.
Por lo demás la parte luminosa se desprende de estas agudas observaciones y está en la precariedad, la imperfección y la humanidad de sus personajes y situaciones que nos hacen reconocernos y reirnos de nosotros mismos.Solo hay que saber leer.
Isa
Ay chicos, yo lo dejo al anónimo. Está tan envidioso y resentido, que es su única forma de felicidad. Si clickean en "autora" hay unas 30 reseñas del libro, todas buenas. Incluso del mismo diario de Tucumán!
La crítica esa tiene 80 años y se enojó porque yo me río de las viejas y dije que eran todas iguales, nada más.
Su reseña está tan mal escrita que me la como a besos!!
Interesante. Ahora, cuanto cobraría por sus servicios? Porque lo que acabas de describir es un tremendo trabajo, nada fácil. Y creo que debería ser toda una agencia de curadores.
P.D. Este blog es un buen descubrimiento.
siempre hay un gran blog, detras de una gran mujer. nicolassegovia.blogspot.com
Bestiaria y compañía: YO SOY UNA CURADORA DE CITAS !!
Después de innumerables fracasos, me convertí en una experta en el tema. Tanto que ayudé a muchas de mis amigas a acceder a segundas, terceras y vigesimoquintas citas!!
Paradojicamente, a mimarido lo conocí borracha y desalineada, pero él me quiso igual.
Les dejo mi blog para concretar entrevistas:
www.criticadelarazonpura.blogspot.com
Un curador de citas... jajaja...
En realidad a los agentes inmobiliarios nunca les he hecho demasiado caso... Y ojo! no siempre han tenido razon!... A veces el departamento era demasiado pequeño, y oscuro, pero termino reultando calido y confortable!...
Un abrazo!
cAROLINA... SOS EXCELENTE. CREO QUE EL EXITO TE LO DEMUESTRA PERO ES GRATIFICANTE QUE TE LO RECUERDEN.
QUE SIGAS CRECIENDO..LOMEJOR!!!
Bueno, alguien gana plata por lo menos.
muchas veces. MUCHAS.
jorgete... los años no se pierden se ganan. de muchas formas. primero ganaste los proximos seis años q no vas a pasar mal.
Muchas veces la primera cita es el cadalso.
Los beneficios de una acertada tutoría no tienen exclusividad de género. Los hombres, en la mayoría de los casos, deberíamos ser instruídos por más experiencia que se tenga. No hay diploma ni título habilitante, porque cada mujer puede traer un desafío nuevo.
Hay reglas básicas, como buscar el punto medio entre la audacia del papanatas, y el desatino del insulso
Lo más atractivo que tienen estos encuentros es que, generalmente, son impredecibles.
Recuerdo una en que la desgraciada (en todo sentido) llevó DOS álbumes de fotos suyas para mostrarme. Lo más memorable de esa noche no es el rostro de la poco fotogénica compañía, sino que, a tres mesas de allí, con otro hombre, estaba sentada la que sería años después la madre de mis hijos
Ayer escuchando la radio me entere q existe no un curdor, sino un instituto para que los hombres ganen seguridad para encarar una mujer... Sin palabra...
Tres palabras: SOS UNA GENIA!
Me compre tu libro y me encantó!
Saludos
Qué triste!
qué terrible pasar por esto!
llegar a necesitar un curador de tu vida y tu experiencia!
Yo hago fuerza para volverme lesbiana.
.
Un post excelente! Caro, extraordinaria y puntillosa descripcion! Ademas, y a pesar de las miserias nombradas que deben disfrazarse, muy, muy ocurrente!!
Podria ser un gran negocio, sin dudas!
Saludos
Luis
Hola :
la verdad creo que tus textos son muy entretenidos, pero haz pensado el riesgo de dejarse llevar por un sujeto, de buen gusto seguro, que te asesora y te hace sentir segura, linda y exitosa, ....DEBERIAS ADVERTIR QUE LA IDEA NO ES ENAMORARSE DEL CURADOR, JAJA.
Tengo que soy una boicoteadora profesional de citas,...
Y si el curador en vez de ayudarnos en la primer cita, se queda con nosotras por todas las citas??? quizas asi las relaciones me durarian un poco mas, para mi la primer cita no es tan dificil, lo dificil es la tercera, la cuarta.... Ahi si q seria un servicio muy util, casi como un acompañante terapeutico de citas.
Definitivamente el curador de citas sería el mejor invento que han echo en AÑOS.
Logré ingresar a este blog y descubrir el templo de la buena lectura gracias a la edición de hoy domingo de la revista Mujer, aca en Chile.
Saludos
y si me pongo denovia con el Curador de Citas ?
Lectora
desde Monterrey
Hola!!!
El viernes estuve leyendo y leyendo muchas de tus entradas y me diverti tanto que me he comprado el libro... Muchas gracias y sigue asi,
una spaniard en california
marta
Y si resulta necesario... excelente relato.
MentesSueltas
excelente...mejor analisis que este imposible...creo q ni un psicoanalista podria.
en mi primera cita con mi esposo hubiera necesitado seguramente un curador, porque sabiendo que me habia gustado y que tenia la intencion de conocerlo mas le dije cosas totalmente espantosas: que tenia miedo al compromiso, que era un desastre, que buscaba siempre defectos y detalles para criticar en la otra persona...., pero se ve que el necesitaba inconcientemente alguien a quien proteger o su espiritu heroico pudo vincularse perfectamente con mi vida porque aqui estamos, y yo mucho menos loquilla...
no sera el tipico perfil de curador?
caro... excelente como todo lo que escribis! me mate de la risa...
Sabes que entre en tu pagina de casualidad, porque lei a una tal Melibe diciendo que era mucho mejor que vos, y me dio curiosidad... Que ilusa, no te llega ni a los talones....
Ahora me volvi adicta a leerte. Te felicito!!!!
Eve.
Eve:
No tengo idea quién es, pero si es mejor, me alegro mucho! Hoy que voy a Cúspide voy a buscar sus libros. "Melibé" es el apellido? Sabés el nombre completo?
Te leí en un diario chileno. No recuerdo cuál. Cuándo saldrá el libro aquí? Quiero comprarlo.
Ilily
Ilily: no sé si saldrá. Depende de Aguilar :/
hace un tiempo, habia un programa en un canal de cable, en donde dos tipos examinaban cómo se manejaba una soltera en tres citas, y despues le daban la data pertinente. ellos le juntaban de la calle (literalmente) los candidatos, y despues le decían lo que hacia mal. es decir... alguien estuvo (o está, no sabría decir)haciendo guita con tu idea, carolina! daaaale, hacé la versión local!!!
muy lindo todo, eh? felicitaciones.
(yo pedía libros, libros. y más libros. soy de las narigonas, yo. gracias por hablar pa nosotras!)
Ojo que las aparencias engañan, digo, el curador de citas(un groso indiscutible del amor ) puede evitarnos muchos malos tragos. Pero al cabo de un tiempo, cuando la mascara caiga... que pasa?! al fin y al cabo, el gato duerme en la cama porque es como "tu novio" o "odias tu fuking laburo.
saludos ( no pude concretar la idea, mi perro ocupa toda la cama y la laptop incomoda)
caro, genial este post.
uno de los mejores de todos!!!
(es más, yo contrataría a mi curador personal)
para lucía: lo peor de todo es que el curador de citas dormiría solo. Me lo imagino así. Saldría airoso de las primeras citas pero no podría establecer un compromiso.
je
(ya me imaginé todo)
Ay, Ay...hace tanto que no estoy en los ruedos. En convivencia hace ocho años. A mi no me fue mal, mostrando mis miserias y todo. Claro que si existieran los "curadores de citas" , el primer consejo que darían sería el de no hablar de relaciones pasadas. Hay lisiados emocionales que hacen cita para hablar una hora de los atributos de su ex mujer. Y una que se produjo dos horas, se compró zapatos, pidió prestada una planchita y lidió dos horas con el pelo de la ceja que no quería salir!!! Gracias por tu frescura Bestiaria! ¿Cuando venís a Bahía Blanca? Tiene un shopping muy bonito donde te podés comprar esos juguetes raros que te gustaban de chica. Nunca es tarde. Cariños alados!
Carolina!! Te vi en la revista del diario la tercera! Que emoción, pensé que estabas aquí
Isa desde Chile
eve: el blog de melibé sería algo así como la salieri de bestiaria. No da leer semejantes barbaridades provenientes de una persona que le copió hasta el estilo de template. Quizás ahora se controló un poco. Pero quién sabe, solo ingresé hace mucho un par de veces, y con eso tuve suficiente.
Qué bien me hubiera venido, tantas veces, un Curador de Citas!
Me parece una idea espantosa. Un nueva berretada marketinera. Bueno , cualquier cosa con tal de no buscarse "un trabajo honesto".
Como dijo Miguel Abuelo alguna vez " No lloren,....crezcan"
Caro... Eve de nuevo. Seguramente no la conozcas, pero ella parece que te lee... Libro? no que va a tener un libro!!! gracias que tiene un blog comun y corriente. Se llama Melisa Garcia y se apoda Melibe. La envidia no es buena!!!!
Me termine comprando tu libro y me lo devore en el fin de semana. Merecidos Exitos!!!!
Eve
Ah ni idea. Igual le deseo suerte. :)
Carolina, vamos la tercera edición!!!!
jajaja si existieran esos curadores las mujeres no tendríamos ansiedad ni nada por el estilo..
este blog es adictivo, mis mejores deseos desde el otro lado de la cordillera, y esperando tener el libro. cada vez que me hago un break, paso y mientras mas leo, mas asiento con la cabeza...
Hola,
perdón por poner esto aquí, puede borrarlo una vez leído.
Solo quería que supiera de la existencia del directorio de blogs directorio-de-blogs.net, donde usted puede dar a conocer su blog totalmente gratis.
Saludos,
Mónica
Carolina!
No me considero una persona que anda llorando por los rincones sus propias miserias. Me parece que con un poco de optimismo y ojo crítico cada uno puede ser su propio curador de citas.
¡La felicidad no nos está esperando en ningún lado! ¡Hay que sentirla nomás!
¡Me encanta tu blog!
Saludos
Muy bueno el post, me hiciste acordar a la película Hitch, no he estado en muchas primeras citas, pero en esta adivinanza de qué es lo que uno tiene enfrente vendría bárbaro una soguita con algun detallecito orientador.
besos!
¡Cuándo vienes a Chile a traernos tu libro! Es un derecho humano.
Isa
(te escribió otra Isa de Chile que te vió en una entrevista en un diario de amplia circulación acá, pero no soy yo, la que siempre te comenta, para que veas que aquí hay mucha gente que te lee, por lo menos varias "Isas", dos para ser más exactas). No tengo ninguna duda que tu libro sería un exito total acá.
como cambiaria todo con el curador de citas, pero creo que solo en ocasiones estaria bien de que existiese ...
EXCELENTE!
seguire leyendo :)
¿O sea que el Curador de Citas sólo sirve para "vender" una mejor imagen nuestra? ¿Y qué hacemos cuando ya tenemos la nueva pareja? ¿Lo llamamos a diario? ¿A quién le podría reclamar nuestra nueva pareja por sentirse estafada?
Hola que buena pagina.
Te escribo también para invitarte a participar en este nuevo blog para dar a conocer los secretos de la psicología para que todos tengamos una vida mejor.
Ven a ver si te sirve, puedes hacer tus preguntas y hasta contar una experiencia.
Te espero
http://nuestrapsique.blogspot.com
http://nuestrapsique.blogspot.com
sos una genia, hace 3 dias conoci tu blog y no puedo parar de leerlo.
exitos! voy atener que comprar tu libor ahora..
Carolina, fijate que arriba (creo q es el frame de la pagina)...donde dice muejres debería...sino me equivoco...leerse mujeres.
Si hablo al pedo, hacemelo saber gracias.
dc
Hola!
En hora buena por el concurso, he votado por uds, mucha suerte o mucha m... como se suele decir en estos casos.
Gracias y hasta pronto! ;-)
Help!
http://todopormiperro.blogspot.com/
Yo reconozco que alguna vez, hubiera necesitado más que un curador.. algo así como un RESUCITADOR DE CITAS...algo así como un Victor Sueiro de los encuentros románticos...
jaja.. chan! ya tengo trabajo!!! jaja.. beso.
Uf, miles de veces nos pasó eso, pero -y creo que ya he aprendido la lección- lo mejor es dejarse guiar por la guata, por la emoción y elegir entre los diferentes looks, las diferentes anécdotas y las diferentes aristas de nuestras propias personalidades -todas ellas interesantes y encantadoras-para decidir de ese modo cuál usaremos en la cita....si al final lo importante es que la cosa fluya!
Un abrazo!
PD: Y.... sí, ser curador de citas sería un negocio lucrativísimo, jejejeje
Yo amo ser curadora de citas, porque ocupandome solo de mi vida me aburriría muchísimo. Puedo aconsejar de maravillas y convencer a un hombre de que mi amiga es su gran oportunidad. Lástima que nunca logré pasar la etapa de ser "la chica de los sábados"(demasiado desastrosa como para verla en una heladería).
hola te paso a vos y a todos los que quieran pasar mi blog
http://elcuradorpersonaldecitas.blogspot.com
por si les da ganas de chusmear o les interesa el tema. Gracias
este post desperto algo que venia posponiendo hace tiempo...asi que desde este pequeño espacio se los agradezco. Nos vemos
anitamusical por fin alguien alquien que habla de la sinceridad ya pensaba que solo era algo ideal pero que todos toman de broma.
bueno pero la sinceridad seria como tirarte ala de dios
pero puta deberia ser asi?
o sera verdad... en verdad? que la gente esta mejor viendo todo bonito y todos son perfectos talvez la sincesiridad causaria aburrimiento o talvez nos haria libres de actuar como queramos sin la puta inseguridad mierda!!! ja que sufrido pero creo q es verdad
uy me parece q no se podia expresar en lisuras los siento